El Torno

El Torno es uno de los pueblos que componen el Valle del Jerte. En la ladera norte del Valle del Jerte aparece, como un balcón prendido a la montaña pues es una localidad serrana en un jardín natural, cuyos habitantes, unos 930, conservan en sus hablas y ritos tradicionales el peso que la historia les legó desde sus orígenes medievales. Su gentilicio es "torniegos"

Asentado en los montes de Tras la Sierra, desde este municipio la vista del Valle del Jerte es sencillamente maravillosa, ya no tanto por su altitud a unos 720 m, como por la posición estratégica en la que se encuentra. No en vano, El Torno es conocido como "El mirador del Valle".

Además El Torno, está situado a 40 minutos del corazón de Monfragüe, a 40 minutos de Hervás y su barrio judio, a 20 minutos de Plasencia, ciudad medieval con historia, a media hora de la comarca de la Vera o de Ávila y 70 minutos de Cáceres.

La Arquitectura original de la zona recobra su máxima expresión en las construcciones de piedra, adobe, aleros y solanas del entramado de callejuelas que encontramos justo por encima de la plaza principal.

La Iglesia, dedicada a la Virgen de la Piedad y levantada con aparejo de mampostería vista y sillares graníticos de refuerzo, fue construida a mediados del siglo XVI y reformada en el XVII. Destaca la imagen de la Virgen de la Piedad, talla hispanoflamenca del siglo XV.

El Torno destaca por el encanto natural de su gente, la tranquilidad rural que emanan sus rincones y los maravillosos paisajes que posee salpicados de frescas gargantas y abundantes fuentes en medio de los robledales.

En el corazón de la sierra torniega, ocupando las tierras de cultivo, se levantan las chozas de piedras centenarias, con las majadas de cabreros y los bardos, testimonio de la colonización de la montaña desde los tiempos medievales y más aun, desde que el término municipal torniego estaba atravesado por un camino secundario de la Vía de la Plata, el que unía Cáparra con Ávila, atravesando el puerto de San Gamello y el Alto de Romanejo, desde donde se pueden visitar las huellas que dejaron los Celtas, los Romanos y los Cristianos medievales, con tumbas antropomorfas en roquedales, castros, lagares y otros restos arquitectónicos.

A la entrada del municipio no olvide hacer una parada en "El Mirador de la Memoria", conjunto escultórico obra del artista Francisco Cedenilla Carra/sco. Esta obra que fue ubicada en este idílico lugar en el año 2008 se ha convertido en muy poco tiempo en una de las postales más conocidas del Valle del Jerte.

Entre El Torno y Cabezabellosa en el paraje conocido como "Romanejo" puede visitarse el "Roble del Acarreadero", declarado árbol singular. Según los expertos se trata del roble rebollo (Quercus pyrenaica) más imponente de la Península Ibérica. Sus más de 32 m de diámetro de copa y sus 6 m de tronco son solo algunas de sus sobrecogedoras dimensiones. Otros datos son sus 20 m de altura, sus más de 500 años de antiguedad o que bajo su sombra podían guarecerse más de 1000 ovejas. Este ejemplar tiene otro nombre "Roble de Romanejo", debido a unos restos de enterramientos antropomorfos tallados en las rocas de las proximidades y que la tradición local atribuye a una cultura anterior a la Romana y menos desarrollada: la Romaneja, que da nombre al paraje.

Vista panorámica de El Torno.
Edificio del Excmo. Ayuntamiento de El Torno.
Iglesia de Nstra. Señora de la Piedad.
Mirador de la memoria.
Bancales en El Torno.
Cerezal en El Torno durante la floración.
Vista panorámica de El Torno. Imagen tomada durante una de nuestras rutas.
Castañar y chozo de piedra.
Garganta de La Puria, entre El Torno y Rebollar.
Garganta de La Puria, entre El Torno y Rebollar.
Otoñada en El Torno.
Roble del Acarreadero, entre El Torno y Cabezabellosa.